viernes, 6 de julio de 2012
Fantasmas en la antiguedad:
Parece ser que las fotografías de fantasmas han existido desde siempre, pero no es así, curiosamente las entidades fantasmales no aparecieron durante los primeros años de la fotografía ( principios de 1839 ). No fue hasta que la doble exposición hizo presencia que los fantasmas empezaron a hacer de las suyas en las exposiciones fotográficas.
Esto ocurrió en 1861 cuando un fotógrafo de Boston llamado William H. Mumler descubrió estas figuras en sus fotos cuando reciclaba material de impresión.
Entonces fue cuando el espiritismo entró en acción, Mumler empezó a producir fotografías espiritistas para gente crédula, eventualmente se expuso a Mumler cuando se descubrió que algunos de esos supuestos espíritus eran ciudadanos Bostonianos aún con vida.
Había muchas maneras de producir fotos falsas de fantasmas aparte de las dobles exposiciones. Una de esas técnicas era de la época en la que las largas exposiciones eran necesarias. Un asistente salía por detrás de una cortina y se ocultaba de nuevo, todo esto a la mitad de una fotografía de larga exposición con una persona quieta, el resultado era un espíritu transparente a un lado de un cuerpo sólido.
Esta fotografía fue tomada en Abril de 1879, con una escritura a lápiz en la parte de atrás que dice "fotografía de un espíritu/tomada en Abril de 1879".
¿Qué es un fantasma?
Podríamos definir el término "FANTASMA" como la representación visual, acústica o táctil del cuerpo no físico de una persona fallecida que, por diferentes motivos o circunstancias de su transitar como ser humano por el mundo de la vida, se ve aferrado a la misma bajo otra forma de existencia no física, manifestándose de diferentes formas ante seres humanos (familiares o amigos dependiendo del grado de vinculación entre ellos u otras personas y desconocidas para éste ente) y en determinados lugares dependiendo de la carga psíquica existente para ellos y en ellos.
En la obra Las Fuerzas Físicas de la Mente (Editorial Sal Térrea, 1969), Oscar González Quevedo define el concepto de Fantasmogénesis como "el fenómeno de la producción ectoplásmica de un fantasma, al menos en apariencia entero, de persona, animal o cosa. El fantasma tiene cierta consistencia material, aunque es más o menos tenue, transparente, con poquísimo peso con relación al modelo reproducido. No es necesario decir que ocurrieron fraudes y tentativas de engaño, lo que dio mayor mérito a la comprobación de los fenómenos auténticos. La formación del fantasma es un fenómeno de ideoplastia, plastificación externa de la imagen inconsciente que tiene el médium, y dependiente de éste en todo: peso , materia, movimiento, sensibilidad, etc. Este fenómeno está, por lo tanto, clasificado entre los extra-normales".
Cuando el fallecimiento de un ser se completa, de su cuerpo físico se supone que se desprenden los cuerpos etéreos (cuerpo mental, emocional y espiritual). Estos tres cuerpos que forman una unidad llamada CUERPO ETÉREO forman lo que se denomina el Cuerpo Astral. Se han constatado que tras el fallecimiento de una persona el cuerpo físico pierde (aproximadamente) unos 150 gramos de peso que muchos presuponen que se podría tratar del peso del cuerpo astral. No obstante todo esto no es más que un planteamiento especulativo. Es evidente y también se ha comprobado que esa pérdida de peso es común en todos los fallecidos y, en principio, no se debe a ninguna causa aparentemente explicable (perdida de tejidos, volumen de aire en los pulmones, líquidos o fluidos corporales, etc...)
Una Eternidad en el Infierno:
El futuro de alguien que pacta con el Diablo no es muy alentador pues conoce con certeza que deberá sufrir eternamente en el Infierno, esto hace pensar: ¿Como alguien a sabiendas de su destino final en el averno puede pactar por tan solo unos años de "felicidad"?
Existen dos posibles razones:
1.- Un grupo de personas pactarían con la intención tras una vida llena de éxitos gracias a los beneficios de vender su alma, romper el pacto y traicionar al Diablo tratando de volver a la luz. Así mismo en libros como el Gran Grimorio se habla de poder obtener los beneficios de los ángeles caídos o demonios siempre bajo la protección de espíritus del bien (ángeles y arcángeles) mediante la amenaza a demonios de enviarles a dichas entidades a que les atormenten. Sin embargo, no resultaría fácil engañar a Lucifer, al fin y al cabo, se trata del Ángel más perfecto de la creación y probablemente sea el quien acabaría ajustando el pacto a sus intereses..
2.- La otra posibilidad es que conocedores del valor que otorga su alma el mismo Diablo, incluso para presentárseles en persona, piensen que este les tiene guardado un puesto de honor en el Infierno.
Pactos con el Diablo:
Desde el principio de los tiempos el hombre siempre ha estado dispuesto a negociar con los dioses y los espíritus, incluso con aquellos de naturaleza malvada con el fin de hacer su estancia "terrenal" más llevadera. Pactos y ofrendas para conseguir riqueza, poder, salud, bienestar, sexo o fama. Aunque en la mayoría de los casos la entidad maligna solicita el alma eterna de la persona para conseguirle sus peticiones.
El hombre siempre ha temido lo imprevisible de su vida, el poco control que puede ejercer sobre el futuro y valorado el presente por encima del pasado y el futuro. No es extraño por tanto que desde los inicios de la civilización y con el propósito de tener lo que se desea muchas personas hayan pactado con cualquier tipo de espíritu maligno, aún con el riesgo de una vida eterna cargada de sufrimientos.
Las personas que tradicionalmente trataban de realizar pactos de este tipo solían creer que Dios les había abandonado y no encontraban alicientes en su vida para continuar, normalmente gente de escasos recursos económicos que cansados de su pobreza decidían pactar con el diablo para llevar una vida de riquezas, individuos que amaban a alguien que no les correspondía o con afán de protagonismo y que no podían tolerar el anonimato de su vida y por consiguiente buscaban además de dinero la fama o cualquier otro tipo de pacto que repercutiese de una forma inmediata en la mejora de su vida terrenal.
La famosa niña del centro comercial:
Esta es la famosa niña del centro comercial, este ente aparecio en 5 ocaciones, de las cuales 2 fueron documentadas, aún es un caso sin explicacion logica.
El cadejo:
El cadejo es el espíritu que cuida el paso tambaleante de los borrachos, "es un animal en forma de perro, negro, lanudo, con casquitos de cabra y ojos de fuego". Su trabajo es perseguir o cuidar a los bolos que les gusta mucho el guaro y se quedan tirados en la calle, según la leyenda hay dos tipos de cadejos uno malo y uno bueno, el malo es el de color negro, y el bueno de color blanco. Aunque según las personas que les han visto siempre ven a los dos, pero siempre el negro mas inquieto y distante y el bueno echado cerca de la persona, resguardándola del cadejo malo
Hay que tener cuidado aunque sea un espíritu protector porque al beber demasiado y muy frecuente, "el Cadejo lo puede trabar, pues si se lo encuentra a uno tirado y le lame la boca, ya lo jodió para siempre, pues entonces uno jamás se compone". El Cadejo acostumbra seguir por nueve días al hombre al que le lamió la boca y no lo deja en paz.
Hay que tener cuidado aunque sea un espíritu protector porque al beber demasiado y muy frecuente, "el Cadejo lo puede trabar, pues si se lo encuentra a uno tirado y le lame la boca, ya lo jodió para siempre, pues entonces uno jamás se compone". El Cadejo acostumbra seguir por nueve días al hombre al que le lamió la boca y no lo deja en paz.
La leyenda.
1) Hubo un joven que era muy trasnochador. Se llamaba Carlos Roberto y era guardián de un terreno. Siempre que regresaba ya muy entrada la noche, encontraba un perro blanco enfrente de su puerta. Era grande y peludo, pero nunca dejaba que Carlos se le acercara. El perro al ver que él entraba a su casa se sacudía, daba vuelta y desaparecía. Y esto sucedía todas las noches que Carlos llegaba muy tarde a su casa. Un día de tantos, Carlos quiso seguirlo para verlo de cerca y de donde venía, pero nunca lo logro alcanzar.
Alguien le dijo que era El Cadejo, y que cuidaba de su mujer y sus hijos cuando el no estaba.Este es el Cadejo bueno, el que anda y cuida a las mujeres, porque el Cadejo negro es que siempre anda detrás de los hombres que están borrachos2) Hace tiempo, cuando don Héctor estaba en la estudiantina de la iglesia, salía con sus amigos a dar serenatas por todas las calles. Y una de estas veces le paso algo inexplicable. Ya venían de regreso de una serenata, y durante el camino de regreso, todos los muchachos se iban quedando en calles distintas, para ir a sus casas. Ya solo quedan don Héctor y don Felipe, al pasar por el parque, se les pegó un perro negro de gran tamaño y con los ojos rojos; empezaron a caminar más rápido, pero el perro no de perdía. Ya los dos se empezaron a sentir cansados de caminar, al llegar a la casa de don Felipe, se entraron los dos y cerraron rápido la puerta, entonces aquel perro empezó a empujar la puerta con los cascos de sus patas, la mama de aquel joven salió con un crucifijo y le hizo la señal de la cruz, después de esto, el perro desapareció. Don Héctor decía que el Cadejo se los quiso llevar.
3) José había estado chupando con sus amigos durante todo el día, y ya entrada la noche estaba tan bolo que se quedó tirado en una calle. En horas de la madrugada, ya medio bueno, se estaba tratando de parar, cuando vio un perro negro muy lanudo que le paso la lengua por la boca. Con mucho trabajo se logro parar, y se fue como pudo se fue caminando por todas la calles; detrás de él iba el perro, que hacia ruido con sus casquitos de cabra. En el tanque de San Gaspar uno hombres quisieron robarle a José, pero el gran perro lo defendió y lo siguió hasta dejarlo en la puerta de su casa. Después de ese día el perro lo siguió durante nueve noches seguidas. Porque cuando el Cadejo, le lame la boca a uno le sigue por nueve días. Y también uno nunca más deja de tomar, por eso José se murió por bolo.
El Sombrerón:

El sombreron es otra de las leyendas que están muy arraigadas en las costumbres y tradiciones de Guatemala,…. Un día, como a las seis de la tarde, aparecieron en la esquina de la casa de Celina cuatro mulas amarradas. Pasaron por allí dos vecinas y una de ellas dijo: "¡Qué raro! ¿No serán las mulas del sombrerón?". "¡Dios nos libre!" dijo la otra, y salieron corriendo.
A esa hora, Celina comenzaba a dormirse porque ya se sentía muy cansada. Entonces comenzó a oir una música muy bonita y una voz muy dulce que decía: "eres palomita blanca como la flor de limón, sino me das tu palabra me moriré de pasión"
Desde ese día, todas las noches, Celina esperaba con alegría esa música que sólo ella escuchaba. Un día no aguantó la curiosidad y se asomó a la ventana y cual siendo la sorpresa, ver a un hombrecillo que calzaba botitas de piel muy brillante con espuelas de oro, que cantaba y bailaba con su guitarra de plata, frente a su ventana.
Desde entonces, Celina no dejó de pensar en aquel hombrecito. Ya no comía, sólo vivía esperando en momento de volverlo a escuchar. Ese hombresito la había embrujado.
Al darse cuenta los vecinos, aconsejaron a los padres de Celina que la llevaran a un convento para poderla salvar, porque ese hombrecito era el "puritito duende". Entonces Celina, fue llevada al convento donde cada día seguía más triste, extrañando las canciones y esa bonita música. Mientras tanto el hombrecito se volvía loco, buscándola por todas partes. Por fín la bella Celina no soportó la tristeza y murió el día de Santa Cecilisa. Su cuerpo fue llevado a la casa para velarlo. De repente se escuchó un llanto muy triste. Era el sombrerón, que con gran dolor llagaba a cantarle a su amada: "ay...ay... mañana cuando te vayas voy a salir al camino para llevarte el pañuelo de lágrimas y suspiros".
Los que vieron al sombrerón cuentan que gruesas lágrimas rodaban mientras cantaba: "estoy al mal tan hecho que desde aquí mi amor perdí, que el mal me parece bien y el bien es mal para mi". Toda la gente lloraba al ver sus sufrimiento. Y cuentan que para el día de Santa Cecilia, siempre se ven las cuatro mulas cerca de la tumba de Celina y se escucha un dulce canto: "corazón de palo santo ramo de limón florido ¿por qué dejas en el olvido a quien te quiera tanto?"
Y es que se cuenta que el sombrerón nunca olvida a las mujeres que ha querido.
El sombrerón recorre los portales... En aquel apartado rincón del mundo, tierra prometida a una Reina por un Navegante loco, la mano religiosa había construido el más hermoso templo al lado de la divinidades que en cercanas horas fueran testigo de la idolatría del hombre—el pecado más abominable a los ojos de Dios—, y al abrigo de los tiempo de montañas y volcanes detenían con sus inmensas moles.
Los religiosos encargados del culto, corderos de corazón de león, por flaqueza humana, sed de conocimientos, vanidad ante un mundo nuevo o solicitud hacia la tradición espiritual que acarreaban navegantes y clérigos, se entregaron al cultivo de las bellas artes y al estudio de las ciencias y la filosofía, descuidando sus obligaciones y deberes a tal punto, que, como se sabrá el Día del juicio, olvidábanse de abrir al templo, después de llamar a misa, y de cerrarlo concluidos los oficios...
Y era de ver y era de oír y de saber las discusiones en que por días y noches se enredaban los mas eruditos, trayendo a tal ocurrencia citas de textos sagrados, los más raros y refundidos.
Y era de ver y era de oír y de saber la plácida tertulia de los poetas, el dulce arrebato de los músicos y la inaplazable labor de los pintores, todos entregados a construir mundos sobrenaturales con los recados y privilegios del arte.
Reza en viejas crónicas, entre apostillas frondosas de letra irregular, que a nada se redujo la conversación de los filósofos y los sabios; pues, ni mencionan sus nombres, para confundirles la Suprema Sabiduría les hizo oír una voz que les mandaba se ahorraran el tiempo de escribir sus obras. Conversaron un siglo sin entenderse nunca ni dar una plumada, y diz que cavilaban en tamaños errores.
De los artistas no hay mayores noticias. Nada se sabe de los músicos. En las iglesias se topan pinturas empolvadas de imágenes que se destacan en fondos pardos al pie de ventanas abiertas sobre panoramas curiosos por la novedad del cielo y el sin número de volcanes. Entre los pintores hubo imagineros y a juzgar por las esculturas de Cristos y Dolorosas que dejaron, deben haber sido tristes y españoles. Eran admirables. Los literatos componían en verso, pero de su obra sólo se conocen palabras sueltas.
Prosigamos. Mucho me he detenido en contar cuentos viejos, como dice Bernal Díaz del Castillo en "La Conquista de Nueva España", historia que escribió para contradecir a otro historiador; en suma, lo que hacen los historiadores.
Prosigamos con los monjes...
Entre los unos, sabios y filósofos, y los otros, artistas y locos, había uno a quien llamaban a secas el Monje, por su celo religioso y santo temor de Dios y porque se negaba a tomar parte en las discusiones de aquéllos en los pasatiempos de éstos, juzgándoles a todos víctimas del demonio.
El Monje vivía en oración dulces y buenos días, cuando acertó a pasar, por la calle que circunda los muros del convento, un niño jugando con una pelotita de hule.
Y sucedió...
Y sucedió, repito para tomar aliento, que por la pequeña y única ventana de su celda, en uno de los rebotes, colóse la pelotita.
El religioso, que leía la Anunciación de Nuestra Señora en un libro de antes, vio entrar el cuerpecito extraño, no sin turbarse, entrar y rebotar con agilidad midiendo piso y pared, pared y piso, hasta perder el impulso y rodar a sus pies, como un pajarito muerto. ¡Lo sobrenatural! Un escalofrío le cepilló la espalda.
El corazón le daba martillazos, como a la Virgen desustanciada en presencia del Arcángel. Poco, necesitó, sin embargo, para recobrarse y reír entre dientes de la pelotita. Sin cerrar el libro ni levantarse de su asiento, agachóse para tomarla del suelo y devolverla, y a devolverla iba cuando una alegría inexplicable le hizo cambiar de pensamiento: su contacto le produjo gozos de santo, gozos de artista, gozos de niño...
Sorprendido, sin abrir bien sus ojillos de elefante, cálidos y castos, la apretó con toda la mano, como quien hace un cariño, y la dejó caer en seguida, como quien suelta una brasa; mas la pelotita, caprichosa y coqueta, dando un rebote en el piso, devolvióse a sus manos tan ágil y tan presta que apenas si tuvo tiempo de tomarla en el aire y correr a ocultarse con ella en la esquina más oscura de la celda, como el que ha cometido un crimen.
Poco a poco se apoderaba del santo hombre un deseo loco de saltar y saltar como la pelotita. Si su primer intento había sido devolverla, ahora no pensaba en semejante cosa, palpando con los dedos complacidos su redondez de fruto, recreándose en su blancura de armiño, tentado de llevársela a los labios y estrecharla contra sus dientes manchados de tabaco; en el cielo de la boca le palpitaba un millar de estrellas. . .
—¡La Tierra debe ser esto en manos del Creador! —pensó.
No lo dijo porque en ese instante se le fue de las manos —rebotadora inquietud—, devolviéndose en el acto, con voluntad extraña, tras un salto, como una inquietud.
—¿Extraña o diabólica?...
Fruncía las cejas —brochas en las que la atención riega dentífrico invisible—y, tras vanos temores, reconciliábase con la pelotita, digna de él y de toda alma justa, por su afán elástico de levantarse al cielo.
Y así fue como en aquel convento, en tanto unos monjes cultivaban las Bellas Artes y otros las Ciencias y la Filosofía, el nuestro jugaba en los corredores con la pelotita.
Nubes, cielo, tamarindos. . . Ni un alma en la pereza del camino. De vez en cuando, el paso celeroso de bandadas de pericas domingueras comiéndose el silencio. El día salía de las narices de los bueyes, blanco, caliente, perfumado.
A la puerta del templo esperaba el monje, después de llamar a misa, la llegada de los feligreses jugando con la pelotita que había olvidado en la celda. ¡Tan liviana, tan ágil, tan blanca!, repetíase mentalmente. Luego, de viva voz, y entonces el eco contestaba en la iglesia, saltando como un pensamiento:
¡Tan liviana, tan ágil, tan blanca!. .. Sería una lástima perderla. Esto le apenaba, arreglándoselas para afirmar que no la perdería, que nunca le sería infiel, que con él la enterrarían. . ., tan liviana, tan ágil, tan blanca . . .
¿Y si fuese el demonio?
Una sonrisa disipaba sus temores: era menos endemoniada que el Arte, las Ciencias y la Filosofía, y, para no dejarse mal aconsejar por el miedo, tornaba a las andadas, tentando de ir a traerla, enjuagándose con ella de rebote en rebote..., tan liviana, tan ágil, tan blanca . . .
Por los caminos—aún no había calles en la ciudad trazada por un teniente para ahorcar— llegaban a la iglesia hombres y mujeres ataviados con vistosos trajes, sin que el religioso se diera cuenta, arrobado como estaba en sus pensamientos. La iglesia era de piedras grandes; pero, en la hondura del cielo, sus torres y cúpula perdían peso, haciéndose ligeras, aliviadas, sutiles. Tenía tres puertas mayores en la entrada principal, y entre ellas, grupos de columnas salomónicas, y altares dorados, y bóvedas y pisos de un suave color azul. Los santos estaban como peces inmóviles en el acuoso resplandor del templo.
Por la atmósfera sosegada se esparcían tuteos de palomas, balidos de ganados, trotes de recuas, gritos de arrieros. Los gritos abríanse como lazos en argollas infinitas, abarcándolo todo: alas, besos, cantos. Los rebaños, al ir subiendo por las colinas, formaban caminos blancos, que al cabo se borraban. Caminos blancos, caminos móviles, caminitos de humo para jugar una pelota con un monje en la mañana azul. . .
—¡Buenos días le dé Dios, señor!
La voz de una mujer sacó al monje de sus pensamientos. Traía de la mano a un niño triste.
—¡Vengo, señor, a que, por vida suya, le eche los Evangelios a mi hijo, que desde hace días está llora que llora, desde que perdió aquí, al costado del convento, una pelota que, ha de saber su merced, los vecinos aseguraban era la imagen del demonio...
(... tan liviana, tan ágil, tan blanca. . .)
El monje se detuvo de la puerta para no caer del susto, y, dando la espalda a la madre y al niño, escapó hacia su celda, sin decir palabra, con los ojos nublados y los brazos en alto.
Llegar allí y despedir la pelotita, todo fue uno.
—¡Lejos de mí, Satán! ¡Lejos de mí, Satán!
La pelota cayó fuera del convento—fiesta de brincos y rebrincos de corderillo en libertad—, y, dando su salto inusitado, abrióse como por encanto en forma de sombrero negro sobre la cabeza del niño, que corría tras ella. Era el sombrero del demonio.
Y así nace al mundo el Sombrerón.
El cuarto jinete del apocalipsis:
En medio de todos los disturbios que están azotando al pueblo deEgipto, un grupo de personas el 8 de febrero lograron tomar este vídeo y subirlo a la red.
El vídeo es impactante, aunque sabemos que con la tecnología de hoy esto se puede montar, sin duda que se necesitara una revisión mas exhaustiva.
El vídeo es impactante, aunque sabemos que con la tecnología de hoy esto se puede montar, sin duda que se necesitara una revisión mas exhaustiva.
Fotógrafo capta platillo durante una tormenta eléctrica:
Un fotógrafo profesional de Portugal hizo algunas bellas imágenes de una tormenta, con el fin de fotografiar el rayo, pero cogió algo aún más excepcional.
Siga el testimonio del fotógrafo y vea sus fotos de excelente calidad.
Siga el testimonio del fotógrafo y vea sus fotos de excelente calidad.
Imagenes Paranormales:
Les dejo una compilación de imágenes paranormales para todos los amantes de estos fantásticos fenómenos.
Posible fantasma:
Esta foto fue tomada por una mujer y su novio, meintras se divertían con una guitarra en una vieja casa a la cual se acababan de mudar.
En el momento de tomar la fotografía no se percataron de la extraña figura que aparece sentada en el sillón. Tras revelar la imágen, ambos no podían creer lo que veían. Un espíritu sentado a escasos metros de la mujer, en el sillón de la sala.
En el momento de tomar la fotografía no se percataron de la extraña figura que aparece sentada en el sillón. Tras revelar la imágen, ambos no podían creer lo que veían. Un espíritu sentado a escasos metros de la mujer, en el sillón de la sala.
fantasma de la foto:
Es muy discutido el tama de los fantasmas en videos o en fotos, las imágenes pueden aparecer de la nada en una simple foto familiar.
Suele estar comprobado que muchas veces son fallas en las cámaras o en los rollos de fotografías, pero cuando aparecen claras imágenes de rostros o siluetas muy bien definidas…
Apariciones en la carretera:
Quizás hayas escuchado alguna de estas historias que algunas personas cuentan tan convencidas, seres que nos informan de un peligro o caminan sin rumbo, incluso algunas que se suben con nosotros al coche y las llevamos a un determinado lugar, les traemos algunas de estas historias.
lunes, 2 de julio de 2012
Posible ovni en Rusia :
El locutor habla de un sensacional descubrimiento en Rusia. A una profundidad de 100 metros por debajo del cráter Patomskiy aparece un objeto en forma de cilindro. Los tamaños de los objetos son enormes -600 metros.
Él objeto golpeó las rocas de piedra caliza fundiendo más de un millón de toneladas de piedras – y se encuentra a una profundidad de 100 metros de la superficie.
miércoles, 20 de junio de 2012
LA VIRGEN DE GUADALUPE
Conclusiones de un
estudio basado en tecnología digital:
La
tecnología digital da nueva luz a uno de los fenómenos que es todavía una incógnita
para la ciencia: el misterio de los ojos de la Virgen de Guadalupe. Los resultados de esta
investigación fueron revelados por el ingeniero José Aste Tonsman, del Centro de
Estudios Guadalupanos de México, en el Ateneo pontificio "Regina Apostolorum",
de Roma.
El doctor Aste,
graduado en ingeniería en sistemas ambientales por la Universidad de Cornell, ha
estudiado durante más de veinte años la imagen impresa de la Virgen en el burdo tejido
hecho con fibras de maguey -una especie de cactus- de la tilma del beato Juan Diego, el
indígena que recibió las apariciones que cambiaron decisivamente la historia de México.
Se trata de una tela que no dura más de veinte años, pero la imagen se mantiene intacta
como el primer día desde hace casi cinco siglos, después de haber permanecido más de un
siglo sobre una pared húmeda, entre el humo de miles de velas, y manoseada por
muchedumbres de indios.
En su conferencia,
el doctor Aste insistió en que nos encontramos ante una imagen "que no ha sido
pintada por mano de hombre". Ya en el siglo XVIII varios científicos realizaron
pruebas científicas que mostraban cómo era imposible pintar una imagen así en un tejido
de tal textura. Richard Jun, premio Nobel de Química -recordó el doctor Aste Tonsman-,
hizo análisis químicos en los que se pudo constatar que la imagen no tiene colorantes
naturales, ni animales, ni mucho menos minerales. Dado que en aquella época no existían
los colorantes sintéticos, la imagen, en este aspecto, es inexplicable.
En 1979 los
estadounidenses Philip Callahan y Jody B. Smith estudiaron la imagen con rayos infrarrojos
y descubrieron con sorpresa que no había huella de pintura y que el tejido no había sido
tratado con ningún tipo de técnica.
Aste se pregunta:
"¿Cómo es posible explicar esta imagen y su consistencia en el tiempo sin colores y
con un tejido que no ha sido tratado? Es más, ¿cómo es posible que, a pesar de que no
haya pintura, los colores mantengan su luminosidad y brillantez?".
El ingeniero
peruano añadió que "Callahan y Smith han mostrado cómo la imagen cambia
ligeramente de color según el ángulo de visión, un fenómeno que se conoce con el
término de iridiscencia, una técnica que no se puede reproducir con manos humanas".
Pero, en
particular, este prestigioso científico investigó el enigma de los ojos. El reflejo
transmitido por los ojos de la Virgen de Guadalupe, es la escena en la que Juan Diego
mostraba al obispo fray Juan de Zumárraga y a los presentes en la estancia, el manto con
la misteriosa imagen el 9 de diciembre de 1531. Comenzó a desarrollar su
estudio en 1979. Aumentó los iris de los ojos de la Virgen hasta alcanzar una escala
2.500 veces superior al tamaño real y, a través de procedimientos matemáticos y
ópticos, logró identificar doce personajes impresos en los ojos de la Virgen.
En los ojos de la
Virgen -revela- se encuentran reflejados los testigos del milagro guadalupano, el momento
en que Juan Diego mostraba el ayate al obispo. Los ojos de la Virgen tienen así el
reflejo que hubiera quedado impreso en los ojos de cualquier persona en esa posición.
Se puede distinguir
un indio sentado, que mira hacia lo alto; el perfil de un hombre anciano, con la barba
blanca y la cabeza con calvicie avanzada, como el retrato de Juan de Zumárraga realizado
por Miguel Cabrera para representar el milagro; un hombre más joven, con toda
probabilidad el intérprete Juan González; un indio de rasgos marcados, con barba y
bigote, que abre su propio manto ante el obispo, sin duda Juan Diego; una mujer de rostro
oscuro, una sierva negra que estaba al servicio del obispo; un hombre de rasgos españoles
que mira pensativo acariciándose la barba con la mano. En definitiva, en los ojos de la
imagen de la Virgen de Guadalupe está impresa una especie de instantánea de lo que
sucedió en el momento en que tuvo lugar el milagro.
En el centro de las
pupilas, además, a escala mucho más reducida, se puede ver otra escena, totalmente
independiente a la primera. Se trata de una familia indígena compuesta por una mujer, un
hombre y algunos niños. En el ojo derecho, aparecen otras personas de pie detrás
de la mujer.
Hasta aquí llega
la ciencia, fue la conclusión de Aste Tönsmann. El cómo se ha realizado algo tan
maravilloso no es posible descifrarlo con métodos científicos. El investigador peruano,
sin embargo, se aventura a ofrecer un por qué: considera que en los ojos de la Virgen hay
un mensaje "escondido" reservado para nuestro tiempo en el que la tecnología es
apta para descubrirlo, y cuando este mensaje es más necesario. "Este puede ser el
caso de la imagen de la familia en el centro del ojo de la Virgen, en una época en que la
familia está bajo un serio ataque en nuestro mundo moderno" . Un mensaje, además,
universal y antirracista, pues varias etnias se encuentran reflejadas.
sábado, 19 de mayo de 2012
fenomenos paranormales (LA LLORONA)

LA LLORONA:
Es quizás una de las leyendas que mas rápido llegó al resto del mundo. La leyenda de la Llorona nace donde se fundó la ciudad de México, lo que hoy conocemos todos como DF, o Distrito Federal.
Se dice que existió una mujer indígena que tenía un romance con un caballero español. Fruto de esta pasión, nacieron tres niños,
que la madre atendía siempre en forma devota. Cuando la joven comienza a
pedir que la relación sea formalizada, el caballero la esquivaba,
quizás por temor al que dirán. Dicho y hecho, un tiempo después, el
hombre dejó a la joven y se casó con una dama española de alta sociedad.
Cuando la mujer se enteró, dolida y totalmente desesperada, asesinó a
sus tres hijos ahogándolos en un río. Luego se suicida por que claro, no
soporta la culpa.
Desde ese día, se escucha el lamento lleno de dolor de la joven
en el río donde esto ocurrió. Luego de que México fuera establecido,
comenzó un toque de queda a las once de la noche y nadie podía salir. Es
desde entonces que dicen escuchar un lamento cerca de la plaza mayor, y
que al ver por las ventanas para ver quien llamaba a sus hijos de forma
desesperada, veían una mujer vestida enteramente de blanco, delgada y
que se esfumaba en el lago de Texcoco.
fenomenos paranormales (fotos de fantasmas)
Las Torres Gemelas quien no lo recuerda el terrible atentado….pero lo curioso esque al tomarle fotografias, mientras las llamas destruian los edificios el humo reflejo la cara de un demonio es totalmente extraño…
En la foto podran observar una casa y en la parte indicada una niña,
pero lo impresionante es que cuando tomaron la foto la casa ardia en
llamas….si creen que es mentira pues el que tomo la foto afirma que fue
cuando nadie estava alli…como ven la niña se le abserva con dos colas y
sin piernas asomandose por el balcón.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)














